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¿Cómo afectan las redes sociales a la sociedad actual?

Hoy en día nos encontramos en una época donde estar informado está de moda. Y, sobre todo, si consideramos el momento que vivimos desde el plano sanitario. Y para saber de todo y de todos tenemos fácilmente un recurso: las redes sociales. Sin embargo, primero es conveniente saber ¿qué son las redes sociales?

¿Qué beneficios tienen ellas hoy en día? ¿Qué tipo de dificultades presenta el uso desmedido de estas? ¿Cómo afectan las redes sociales a la sociedad actual? Con información de estudios, testimonios o historias relacionadas al asunto hablaré hoy. Comencemos.


Cómo afectan las redes sociales a la sociedad actual

#31 - ¿Cómo afectan las redes sociales a la sociedad actual? 



Hola, bienvenidos a Español Con Todo, un podcast con curiosidades y temas interesantes para nativos y estudiantes de español. No te olvides, la transcripción completa y gratuita de este episodio la encuentras en el blog espanolcontodo.com.

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¿Cómo afectan las redes sociales a la sociedad actual? - Transcripción 

Lo primero a reconocer es si estamos conscientes del concepto de una red social. Vayamos a nuestro amigo, el diccionario de la Real Academia Española, llamado cariñosamente la RAE. Según este, una red social es una plataforma digital de comunicación global que pone en contacto a gran número de usuários.  

Ahora ,refrescando la memoria, seguramente encontraremos que, hoy o por lo menos esta semana, hemos estado interactuando en una red social. Seguro tú también tienes facebook, twitter, instagram, pinterest, snapchat, entre tantas otras.

Y claro, las redes sociales han marcado un antes y un después de su aparición y hasta han definido y marcado el vínculo con otras áreas, como las ciencias sociales, la psicología, la economía, la lingüística, pero ¿qué más de esto existe?

Decidí, para comprobarlo, echar un ojo en diferentes periódicos para observar la presencia de esta en la cotidianidad y entonces…

Hace unas semanas, leyendo noticias en BBC mundo, me di cuenta del poder que pueden tener las redes para construir tu futuro o destruirlo. Encontré un artículo que relataba la historia de un hombre que fue captado por una cámara de un teléfono, mientras hacía un simple gesto. Por esto perdió su trabajo, quebraron sus relaciones interpersonales afectado social y económicamente y fue involucrado en una espiral de situaciones, donde lo tildaron de racista, por un gesto involuntario e inocente.

Claro, el contexto definió mucho la situación: existía en ese momento una indignación a nivel de esa sociedad por un evento donde perdió la vida un hombre afrodescendiente en Estados Unidos. Y el hombre del artículo ¡ni cuenta en twitter tenía! Hoy está envuelto en una demanda que entabló contra quien le tomó la foto y la viralizó sin su consentimiento y contra la empresa que lo despidió sin motivo real. Además, las secuelas a nivel psicológico ameritaron hasta apoyo terapéutico. El artículo completo en el blog espanolcontodo.com.  

También, hace una o dos semanas, leyendo otro artículo en otra prensa digital bastante reconocida en Europa, comprendí como las redes sociales pueden impactar en “figuras conocidas” convirtiéndose en toda una tortura si no se gestionan las emociones adecuadamente y establece que el límite lo pones tú, que la jefa o el jefe (literalmente) eres tú.

El artículo en cuestión es de una chica que tuvo un canal de YouTube por 8 años hasta que decidió abandonar su canal. Ella relata su historia en donde identifica emociones de diversos niveles, pasando por euforia, ansiedad y desgano. Ella comentaba la dificultad que comenzó a evidenciar antes de cada grabación y los cambios de humor, el desinterés entre otras emociones.

Yo pregunto a los “community manager” del momento o los que gestionan cuentas en redes pertenecientes a marcas o pequeños negocios, ¿no les va agobiando la próxima imagen que tienen que producir, el próximo video que deben realizar, el próximo tema que deben generar? Impactar de modo sorprendente, superarse con cada contenido que publican, entre otros aspectos.

Me imagino que debe ser así de difícil como cuando alguien llega a la cúspide de una montaña y, después de escalarla, quiere ascender otras más altas. Imagino querer sentir que deben constantemente renovarse al ritmo que marca el mercado y esto producirle aún más autoexigencia. ¿Es más o menos así?

Claro, no se puede por un minuto menospreciar las bondades de las redes sociales:

No se puede cuestionar que representan una ventana al mundo y a la comunicación que antes de los 80 era inimaginable. Hoy en día estudiamos en línea, ¡ah por cierto! en uno de los episodios anteriores se abordó el tema educación en línea, en el blog español con todo, allá encontrarás el audio y la transcripción gratis.  

Aja, volviendo al tema, gracias a las redes sociales aprendemos en línea, conocemos las novedades en noticias en un instante, nos reencontramos con personas que le habíamos perdido la pista hace mucho tiempo, nos mantenemos al día con otras, interactuamos, nos relacionamos, mostramos nuestras habilidades y vamos perfeccionando nuestro perfil en búsqueda de nuevos trabajos, nos divertimos, jugamos, compramos en las redes sociales, manejamos dinero en la red, casi todas las transacciones hoy en día y, gracias a la pandemia, con el uso de las redes se catapultó, incluso muchos dependen de las redes para manejar un negocio y subsistir económicamente, es tanto así, que resulta bastante importante o, como dirían a nivel de selección de personal “un plus”, saber de marketing online en la actualidad, conceptos, diseños, entre otros aspectos, sin dejar de mencionar que las profesiones que más se posicionan en los bancos de empleo y los buscadores son las relacionadas con lo digital y el boom de los community manager, y todo esto es bastante notable hoy en día.

Además, por si todo esto fuese poco, en esta época de pandemia, que todos enfrentamos, las redes pasaron a ser el sustento tecnológico que nos permitía y nos sigue permitiendo relacionarnos, entretenernos, trabajar, expresarnos, ganarnos la vida.

En resumen, las redes sociales nos permiten desarrollarnos, como por ejemplo ahora: aquí estás escuchando sobre un tema que es de interés para ti sin conocernos personalmente. A través de un podcast que, de seguro, descubriste en una red social y por donde puedes interactuar conmigo, si quieres saber más del tema y, ¿por qué no? hasta solicitar clase en línea si estudias español o quieres prepararte para la prueba DELE, SIELE O CELU.

Pero bien, volviendo al tema que nos ocupa. ¿Cuál es el nivel de conocimiento que la gente maneja de las redes sociales?

¿Sabías, por ejemplo, que según Adecco, la consultora de gestión de talento humano presente en muchos países, el 87% de las empresas actualmente revisa las redes sociales de las personas que se postulan para un cargo? Es decir, tú sin estar muy consciente del asunto, cuando te inscribes en redes, publicas o, como dicen algunos, “posteas” (ojo, este verbo no está en la RAE) en ellas tu vida día a día das permiso a que miles de personas verifiquen tus datos, conozcan tus relaciones y hasta tus más íntimos secretos que, de seguro, en tu juventud suena sin mucha importancia, pero cuando tu mundo ya comienza a girar en torno a trabajos, experiencia, nivel de habilidades y prestigio el sujeto queda vulnerable e ya la situación como que no suena muy relajada ¿no?

Es por esto que me gustaría que veamos un poco cuáles pueden ser los riesgos del uso de redes sociales, una temática que genera bastante polémica o controversia y que ha levantado bastante vuelo. Hasta reportajes periodísticos en algunos lugares, se ha generado a partir del uso de las redes sociales y la divulgación de noticias falsas, también llamadas fake news, de todo tipo, de cualquier temática, pero con bastante popularidad cuando se trata de noticias políticas. Ya varios actores políticos, por ejemplo, en el continente americano, comienzan a ser investigados por supuestamente encontrarse involucrados en creación de cuentas falsas que divulgan noticias bastante alejadas de la realidad.

Ya, abordando la salud mental, hay varios aspectos que irremediablemente detallaré porque son oportunos en el caso también:

Adicción

Según el Centro de Salud Mental de Reino Unido la adicción a las redes sociales comienza a ser un elemento sorprendente entre las personas, con un público aún más sensible: los adolescentes.

Un aspecto predominante en la adicción a las redes es la comprobación compulsiva, definida como el “impulso para verificar mensajes y mantenerse actualizado”, y que se relaciona con el fenómeno conocido como “miedo a perderse algo” o FOMO. Según una encuesta realizada en 2016 por los científicos, Scott, Bielo, Gardani y Cleland el FOMO tiene serias consecuencias sobre los hábitos del sueño (pérdida de horas de sueño debido al uso de las redes, dificultad para relajarse por la noche después de usarlas, etc). Este impacto negativo sobre el sueño afecta al bienestar mental. ¿Recuerdan el episodio de cómo impacta el sueño en el aprendizaje?  En el blog lo encuentras.

¿Conoces a alguien que realice lives constantemente, sube o publica fotos todos los días contando que hizo, hace o hará? O peor aún, ¿cuenta con lujo de detalles su vida privada? Cuidado con eso.

Dificultades a nivel de autoestima y autoimagen

Un gran riesgo cuando constantemente estás visualizando redes sociales es alimentar la falsa percepción de que todo en la vida de los demás es perfecto, lo que pudiera influir en tu autoestima y autoimagen, generando reproches hacia tu trayectoria personal, amorosa, laboral, logros, metas o, en el peor de los casos, todas, creando una falsa realidad de todo. Atención aquí, no se cuestiona que una persona lo haga, es libre para eso, el asunto es que tal vez la actitud recurrente de querer mostrar algo tipo 24/7 no solo juega con la falsa idea del que lo ve, sobre todo lo hace con el que o la que constantemente quiere demostrar lo feliz que está, lo alegre, lo hermoso, lo magnífico y, seguramente, más de uno del otro lado de la pantalla puede preguntarse ¿para qué quiero saber yo esto? y él que o la que lo publica ¿qué necesita demostrar?

Atentos a síntomas de ansiedad, depresión deseos de aprobación, entre otros.

Disminución de la vida social

Se oye contradictorio, pero tal vez no lo es tanto, la red social puede disminuir tu vida social. De seguro conoces a alguien que, en lugar de aprovechar los momentos de compartir con personas de carne y hueso, prefiere permanecer enfocado en la pantalla de su teléfono inteligente por horas y horas y, tal vez, frente a ti o frente a otras personas y esos momentos se multiplican a lo largo del día. O peor aún, las habilidades sociales de esas personas son tan frágiles que se refugian constantemente en las redes sociales o hasta disminuyen, porque no lo practican en la vida real, generando así seres humanos cada vez menos humanos y menos sociales. ¿Es necesaria realmente tanta pantalla?

Cyberbulling

Así como el cyberbulling, o ciberacoso, no es para nadie un secreto que las redes pueden ser terrenos fértiles para encontrar actividades ilegales o inmorales por doquier: robos de información, fraudes, divulgación de material íntimo, pornografía infantil entre tantos otros. Aún más peligroso resulta aquellos padres que, tal vez por compartir los bellos momentos con sus hijos, publican fotos de ellos, exponiéndolos así, sin querer, a un mundo desconocido y altamente invasivo para ellos.

Recuérdenlo padres: lo que dejas en internet es una huella digital imborrable y estás también vulnerando sus derechos. En la trascripción de este capítulo más información de este tema.

En fin, es tanto lo que se sabe y que en realidad es un “secreto a voces” que se pueden encontrar conceptos y teorías alojados en libros que te explican todo lo que hay detrás de un supuesto inocente clic para dar un “me gusta” por ejemplo.

Por suerte encontré una información interesantísima de Marta Peirano y la economía de la adicción.  Proporciona mucha información, más de la que puedas procesar mientras lees, en serio. Sorprendente cuando descubrí que todo lo que menciona, si reflexiono, tiene razón, porque en mi vida cotidiana detecto pequeñas acciones que le dan a la red social contenido de sobra para su algoritmo. Sin duda entra a mi lista de libros por leer. El libro se llama “El enemigo conoce el sistema”, por si les interesa.

Pero bien, ahora te preguntarás ¿qué se puede hace? si escuchando este episodio te das cuenta que tal vez, quizás, a lo mejor estás notando ligeras conductas, similares a las aquí mencionadas, en alguien a tu alrededor o en ti mismo o misma de las redes sociales en el desempeño diario.

Lo primero es reconocer la situación a tratar. No es atípico querer publicar momentos felices o situaciones vividas que quieres rememorar o compartir, pero evalúa si los me gusta o los comentarios te proporcionan más felicidad y sensación de logro constante, más que el mismo hecho cuando lo viviste, por ejemplo.

También comienza a revisar tus perfiles para ver que tanto muestras. ¿Realmente necesitas hacerlo? ¿Te brinda seguridad lo que dices de ti en la red? o al contrario ¿Te puede mostrar vulnerable para riesgos, fraudes, estafas, robo de identidad?

Si después de revisar meticulosamente observas más de lo que deberías, es tu decisión, pero buenas opciones pueden ser sustituir publicaciones por momentos reales, por ejemplo.

Ya en los casos donde la persona vislumbra una obsesión constante para aparecer y aparentar, demostrar y recalcar, enfatizar y engancharse a las redes y lo que genera es ansiedad, depresión, aislamiento, búsqueda de aprobación entre otros síntomas la recomendación seria, de mi parte, sería dejarse acompañar a nivel psicológico.

Recuerda que este episodio también fue hecho para cuidarnos entre todos.

¿Qué otras recomendaciones o consejos darías si observas una sobreexposición en las redes? Cuéntame en los comentarios.

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Créditos 


Presentación y texto: Luddey Flórez
Edición: Raul Lima

Música de fondo

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